restaurantes con niños

Restaurantes con o sin niños, una decisión complicada de tomar.


Restaurantes con niños, un tema controvertido.

Recientemente he leído un artículo publicado en el diario “El Español” en el que se hacía referencia a una serie de tuits publicados por un dibujante de comics y a la reseña que ha escrito en la ficha de un restaurante en TripAdvisor.

Todas las publicaciones hacen referencia a cómo se le había tratado al intentar entrar en el restaurante con niños.

Puedes leer el articulo a través de este enlace, si quieres tener toda la referencia completa.

Esta lectura me animó a indagar sobre el tema de los restaurantes con niños, buscando mas opiniones en la red, ya que yo recuerdo perfectamente mis experiencias con respecto a este tema.

Os puedo asegurar que el asunto es de lo más polémico y te garantizo que puedes encontrar todo tipo de opiniones a favor y en contra.

Nada agiliza tanto un post como los comentarios que se generan entorno a este tema. Y puedes encontrar incluso lo más enconados imaginables, llegando a decir autenticas barbaridades.

De todas estas lecturas, he entresacado todas las ideas referentes a este tema y mi intención es dártelas a conocer para que te puedas formar una opinión.

Y también para saber que opináis los profesionales de la restauración respecto a este asunto.

Mi experiencia en restaurantes con niños

Yo personalmente he vivido todo tipo de situaciones con respecto a los niños en establecimientos de hostelería.

Y lo mismo cuando trabajaba personalmente en mi establecimiento en el que he visto de todo.

Yo he podido ver familias con niños con un comportamiento increíblemente impecable, pocas.

Familias estupendas con niños estupendos que daba gusto atender, muchas.

He visto familias con niños cuyo comportamiento no generaba ningún conflicto con nadie, aunque no era el más idóneo, muchas también.

He visto parejas con niños que los dejaban hacer de todo a su antojo, generando las consiguientes molestias a los de alrededor.

Grupos de amigos que acudían a un restaurante con niños y eso era el desmadre, pocos.

He visto una familia con un bebe de año que jugaba solo por el suelo, lo chupaba de vez en cuando y se metía gateando, ya que no andaba, por debajo de las mesas de servicio.

Y con los padres no había nada que hacer, por más que se lo hicieras saber.

Niños corriendo, entrando y saliendo y sin nadie que les dijera nada, jugando en los servicios y entrando en las zonas de trabajo.

En fin de todo.

Pero he de reconocer que también he tenido de todo con adultos, tanto como con los niños e incluso más, y a los cuales no me he planteado impedir la entrada.

Pero dejo mi experiencia personal y paso a contaros los hechos que comenta la audiencia respecto a los restaurantes con niños.

Los hechos

Hay gente que opina que hay una cierta tendencia a la “niñofobia” y cierta intolerancia hacia el comportamiento de los niños en los locales públicos.

Sin embargo, otros opinan que tienen derecho a poder estar tranquilos sin que les molesten los niños de los demás.

Es un hecho, que se dan muchos casos en los que estando en un restaurante con niños, se ha vivido una experiencia desagradable debido a su comportamiento.

Yo personalmente he visto una familia de 10 personas con tres niños en un restaurante caro y los camareros tenían que servir mientras los niños saltaban de pie en las sillas, y absolutamente nadie les dijo nada.

Pero como indica alguien en uno de los comentarios, también es un hecho que en muchas ocasiones es un adulto el que molesta y mucho, y en más ocasiones que los niños.

También es un hecho que has estado en un restaurante con niños en una mesa al lado y ni te has enterado, pero esto aunque pueda llamar la atención, no lo hace ni con mucho como cuando el caso es el contrario.

Y es que la educación pasa desapercibida, mientras lo contrario enseguida llama la atención.

Por otro lado, existen establecimientos especializados en niños, con actividades e instalaciones adecuadas. Pero parece que son muy pocos los que tienen la oferta adecuada.

Suelen ser las franquicias de las grandes marcas de hamburguesas, las más abundantes, que se convierten en aparca niños los fines de semana.

Y frente a esto hay padres que reclaman la posibilidad de llevar a sus hijos a otros establecimientos donde puedan encontrar una oferta más sana, dieta más adecuada y acorde a sus principios. Lo cual, también es muy lógico.

Está claro que hay dos bandos con respecto a un restaurante con niños y entre los cuales hay de todo, desde los más razonables hasta los más extremistas, y es aquí donde radica el problema.

Hay dos posiciones

– Por el lado de los padres

Por este lado, hay posturas razonables que consideran que también hay que saber a que establecimientos se acude. Muchos padres no son conscientes de adonde llevan a sus hijos.

Diferenciar entre que establecimientos se puede acudir con niños donde todos puedan estar a gusto, de aquellos donde por sus características sea más difícil estar cómodo con ellos.

No tiene mucho sentido acudir a restaurantes con niños donde se oferte por ejemplo un menú de degustación de una elaboración más sofisticada y donde se está más tiempo disfrutando de ello, con niños que no va a poder apreciarlo o simplemente apenas van a comer. 

Muchos padres reconocen que si sus hijos son inquietos o más difíciles de controlar en establecimientos públicos no acuden a restaurantes con niños, ya que saben que no van a pasar un buen rato.

Pero frente a esto, los hay que opinan que los niños son parte de la sociedad, que son como son y que hay que aguantarlos por que son así y si no te gusta, es por que eres un amargado e insociable.

A muchos solo por el hecho de impedir la entrada a menores, ya vetan el establecimiento aunque vayan solos.

Muchos padres indican que a muchos adultos se les debería impedir la entrada en un establecimiento público y desde luego no están faltos de razón.

Otros comentan que hay establecimientos donde se admiten a perros sin ningún problema y se ponen pegas a los niños.

Pero frente a esto, muchos alegan que los perros no molestan y los niños si lo hacen.

Muchos padres indican que hay una especie de “niñofobia” lo que técnicamente se denomina “Paidofobia” y que desarrollan una intolerancia hacia los niños en muchos casos no justificada.

Y también se habla de que frente a muchos niños que no saben comportarse en publico, hay otros muchos que si lo hacen y que pasan desapercibidos. Y esto es una realidad.

Otros indican que hay cantidad de establecimientos con solo adultos, el ruido es enorme e incluso en algunos casos ni se puede estar.

Y nadie se plantea prohibir su entrada, lo que no tendría sentido. Y aquí también tienen razón.

Los más extremos hablan de gente intolerante y amargados por haber tomado la decisión de no tener hijos.

– Por el lado de los sin niños

Por esta parte hay muchos que defienden su derecho a estar en un establecimiento en el cual pagan un servicio sin ser molestados por niños muy mal educados. Y tienen razón.

Cada vez hay más establecimientos, hoteles y restaurantes, declarados solo para adultos, que aumentan constantemente y son establecimientos de éxito, con una ocupación superior a la media.

Tienen muy buena acogida y esto tendrá su explicación.

Algunos opinan que es un problema de padres consentidores que acuden a un restaurante con niños y les permiten hacer de todo y que si se te ocurre decirles lo más mínimo reprochando el comportamiento de sus hijos, además te increpan.

En  muchos casos los padres llevan a sus hijos a un establecimiento para poder estar tranquilos y que sus hijos hagan lo que les venga en gana, sin ocuparse lo más mínimo de ellos. Ya que es su tiempo de descanso.

En otros se consideran con el derecho de estar con sus hijos y que si estos molestan a los demás tienes la obligación de tolerarlos como a otro colectivo cualquiera.

Algunos indican que se deben establecer normas de comportamiento para las familias que acudan a un restaurante con niños.

Ahora ya los hay de muchos tipos, que también los haya con toda la normalidad del mundo solo para adultos, y no como algo discriminatorio, sino como una opción más.

Otros indican que este problema es general en casi todos los países.

Existen aerolíneas que te ofrecen la posibilidad de hacer reservas en zonas exclusivas solo para adultos. Claro que con un recargo.

Se plantea si hoy en día existe una cierta falta de empatía hacia los padres con hijos.

Muchos indican que les gusta los niños, y que no tienen nada en contra de ellos, pero que no tienen que soportarlos y mucho menos a los de los demás.

Conclusión

Está claro que en ambas partes existen argumentos no faltos de razón.

Pero entre todos los comentarios también se extraen otros que nos ayudan a entender el problema.

Unos indican que esto son cosas de la educación.

Que en el fondo es un problema de educación de los padres y por tanto de respeto.

En muchos casos lo que ocurre es que pagan justos por pecadores.

La mayoría coincide en que se puede llevar a tus hijos a un establecimiento si estos se comportan adecuadamente, pero que si son inquietos o nerviosos lo mejor es no ir.

Opinan que lo que debería proscribirse son los comportamientos y no los colectivos enteros que es claramente discriminatorio.

¿Somos cada vez más intolerantes con los niños?

Tal vez, pero frente a esto, contrasta que programas como Masterchef Junior tengan el éxito de audiencia que tiene, a pesar de esa supuesta intolerancia actual.

De todas estas opiniones y comentarios referentes a restaurantes con niños, se puede deducir que no es justo y es además conflictivo y contraproducente para el establecimiento prohibir la entrada a los niños.

Y que se debe confiar en el comportamiento y educación de los padres cuando acuden a un restaurante con niños de la misma forma que confiamos en el comportamiento de los adultos.

Pero entonces, si esto no funciona, ¿que se debe hacer? ¿Cual es la reacción adecuada por parte del establecimiento cuando surge el problema?

 

Tienes garantizado el conflicto si te enfrentas a esos padres tolerantes y consentidores que dejan hacer de todo a sus hijos y que son numerosos.

Enfrentamientos desagradables que ademas ocurren delante del resto de los clientes.

¿Confiar en el buen criterio de los padres para evitar conflicto? Ya hemos visto que esto no funciona.

¿Y cómo evitar esto?

¿Prohibiendo la entrada a los niños como un mal menor?

Volvemos al principio…….


Te incluyo estos enlaces a diferentes artículos que hablan del tema, por si quieres comprobar las diferentes opiniones:

Prohibido niños: un restaurante desata la polémica al declarar non gratos a los menores de cinco años 

Restaurantes, niños chillones y papás maleducados

Niños en los restaurantes, ¿Si o No?

Primeros restaurantes libres de “niños” en Bilbao

Niños y restaurantes, ¿Una pareja incompatible?

Hoteles y restaurantes libres de niños, ¿Discriminación o negocio?

Este local no admite a menores, ¿El auge de la “niñofobia”?


Me gustaría saber cual es tu postura respecto a este problema y cuales son tus medidas o formulas para solucionar este conflicto cuando te surge.

Aquí tienes un enlace a otro post acerca de la satisfacción del cliente que te podría interesar.

Por favor, déjame tus comentarios aquí abajo ↓↓↓ que me gustaría conocer tu opinión al respecto.

Jorge de la Cruz
jorgecruzmartin@hotmail.com

Después de 22 años dirigiendo una empresa de hostelería, atraído por las nuevas tecnologías y la transformación digital, decidí dar el salto y cambiar radicalmente. Mi meta ahora es ayudar a otras empresas del gremio a incorporarse a todos estos cambios que tarde o temprano nos afectarán a todos. ¿Te animas?

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