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Implementar, ¿Por qué nos cuesta tanto en hostelería?


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¿Por qué se nos resiste implementar los conocimientos que aprendemos?

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Uno de los aspectos que vengo observando en el trabajo con mis clientes, en los últimos meses, es que hay un factor en común en casi todos ellos.

Por lo general son personas con iniciativa e inquietudes.

Todos preocupados por mejorar sus negocios, lo que es una actitud de los más positiva.

Algunos más preocupados por los resultados que por el negocio en sí.

Muchos de ellos se preocupan de las novedades del sector, procuran innovar y mantenerse al tanto de las últimas tendencias.

Algunos realizan formaciones que amplíen sus conocimientos, lo que es muy loable en una profesión que absorbe tanto tiempo.

Pero cuando llega el momento de poner en práctica todo ese conocimiento, de pasar a la acción, la cosa cambia.

Empezar a implementar en el negocio los cambios que ayudarán a conseguir los resultados que se están buscado, es el punto en el que muchos se atascan.

Razones por las que ocurre

Cuando esto ocurre, surge la pregunta. ¿Por qué?

Qué es lo que pasa que aparece esa especie de parálisis que les impide seguir adelante.

¿Es por miedo a las complicaciones que se puedan producir?

¿Por falta de ganas de salir de la zona de confort y preferir en quedarse como están?

¿Es por falta de confianza en lo que van a aplicar?

¿Falta de credibilidad en las posibles acciones?

¿Miedo a equivocarse y tener que pagar las consecuencias?

¿Es el cansancio por todo lo que tienes que hacer además?

¿Falta de tiempo, simplemente?

La realidad es que puede haber una infinidad de razones para que al final no se lleven a cabo o se implementen las acciones que en principio teníamos previstas.

La procrastinación hace acto de presencia de forma persistente.

Me consultan en muchas ocasiones acerca de problemas que tienen en sus negocios.

Les ofreces una solución que tienes más que comprobada, que funciona por que has visto los resultados al aplicarlas en otros negocios.

Las propones y razonas, demuestras con ejemplos cuáles son los resultados, pero sin embargo, al final, no lo terminan por implementar.

Y me pregunto, para qué has empleado recursos y tiempo en los preliminares si luego te vas a resistir a pasar a la acción.

Puedes suponer que a lo mejor no le han convencido mis propuestas y por esa razón no acaban de implementarlas.

Es una posibilidad real.

Si voy al médico y me receta un tratamiento, pero no me inspira confianza, es muy probable que no lo empiece.

¿Puede ser la falta de confianza?

Pero en muchas ocasiones son propuestas básicas y elementales que puedes comprobar de forma muy sencilla mirando a tu alrededor y viendo lo que hace tu competencia.

Y aún así, no se pasa a la acción, luego en mi opinión, al menos en esos casos, descarta la posibilidad de no convencerles.

Si la propuesta fuera que se invierta una gran cantidad de dinero en una campaña en redes sociales, puedo entender que se generen dudas y sea necesaria una gran confianza en la persona que te aconseja para realizar semejante inversión.

Sin embargo, te pongo un ejemplo muy básico.

Si analizo un negocio y no se encuentra en el mapa por la razón que sea, una de las primeras acciones que recomiendo es, debes estar en el mapa, sí o sí.

Debes hacer todo lo necesario para aparecer en el mapa.

Resultara vital para cuando alguien realice una búsqueda ya que esto es una fuente de nuevos clientes.

¿Consideras que esta propuesta es poco convincente?

¿Qué es algo de lo que puedes no estar convencido?

La acción, medio imprescindible para el éxito

Si descartamos este aspecto, en ese caso, ¿Cuál puede ser la razón para que no se pase a la acción y se realicen los pasos necesarios para estar presente en el mapa?

¿Alguna de las razones que te he indicado al principio?

Si el problema es el tiempo, que no lo tienes para aplicar algo positivo a tu negocio, está claro que el problema es de prioridades.

Está más que comprobado que es la acción la que saca adelante los proyectos y los negocios.

No son las ideas geniales, ni los conocimientos superiores.

Es la acción la que obtiene los resultados y consolida el conocimiento.

La que genera nuevas ideas y la inspiración.

Está más que comprobado que una de las formas de aprender es la de equivocarse, por lo que no hay que tener miedo al error.

Solo pasando a la acción, implementando todos aquellos conocimientos que se han adquirido en los negocios, es cómo se puede cambiar los resultados que se están consiguiendo hasta el momento.

Está claro que si quieres que algo cambie, se ha de cambiar lo que se viene realizando hasta ahora, ya que si no hay cambios los resultados serán los mismos.

Barreras que impiden pasar a la acción

Teniendo claro que hay que pasar a la acción, que no queda más remedio si queremos que se cambien los resultados, hay que superar la barrera que lo impide.

La cuestión es, si esta barrera lo es de forma física o mental.

Barreras mentales

Me refiero a si el impedimento para pasar a la acción es el resultado de la forma de ser o de las creencias del gestor.

O realmente hay un inconveniente en el funcionamiento del negocio que impide que se haga la implementación de los conocimientos adquiridos.

Por que para encontrar la solución a este problema habrá que identificar cuál es el motivo.

Las creencias personales hay que trabajarlas de una forma distinta.

Debe ser la persona, primero ser consciente de existencia a nivel personal de esta limitación y después, estar dispuesto a trabajarla.

El éxito de un negocio se debe en un 60% a sus gestores.

Es por tanto vital que los gestores estén formados y capacitados en la mayor medida posible.

Y tengan la actitud adecuada para gestionar un negocio.

Pero también una actitud adecuada a nivel personal, de sus propias convicciones,  ya que esto se va a reflejar en su forma de trabajar y de gestionar la empresa.

Limitaciones personales se traducen casi siempre en limitaciones en el negocio.

Por ejemplo, tengo el caso de un cliente al que claramente no le gusta su trabajo, realmente no le gusta la hostelería.

Y él aún no es consciente de ello o prefiere no serlo, no estoy seguro, ya que la forma de salir adelante y de tener recursos para vivir es su negocio de hostelería.

Pero se le nota en todo lo que hace y en lo que no hace, que no le gusta su trabajo y eso se transmite directamente en su negocio.

Su negocio está limitado y no consigue los resultados que debería por que a su gestor no le gusta realmente su trabajo.

Es un ejemplo de cómo una limitación personal se transfiere al negocio.

Lo que genera una mayor frustración e insatisfacción que se traducen en nuevas limitaciones.

Barreras físicas

Si por el contrario, el motivo es físico, que el negocio tiene peculiaridades que impiden la implementación, habrá que identificarlas y solucionarlas con el fin de poder progresar.

Siempre se pueden encontrar otras soluciones que sean aplicables.

Encontrar la forma de poder crecer implementando nuevos conocimientos o nuevas ideas.

Esto casi siempre resulta más sencillo de solucionar si se tiene interés en ello.

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¿Cuál crees que es el motivo por el que en muchas ocasiones no se llega a implementar lo que se necesita realizar?

¿Te ocurre a ti lo mismo?

¿Es el sector de la hostelería desconfiado por naturaleza y reacio a implementar nuevos conceptos?

Puedes dejar tu comentario, justo aquí debajo. Conocer tu opinión acerca de este tema nos enriquece a todos.

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